Cómo elegir los colores de tu marca
Elegir los colores de tu marca no es cuestión de poner los que más te gustan y ya está. Aunque no lo parezca, los colores comunican, y mucho, antes incluso de que alguien lea una sola palabra sobre tu negocio. Transmiten sensaciones, generan confianza o rechazo, y hacen que te recuerden o que te olviden. Así que merece la pena pararse a elegirlos con un poco de cabeza. Vamos a ver cómo hacerlo sin necesidad de ser diseñador. Los colores hablan antes que tú Lo primero que conviene entender es que el color es lo primero que percibe el cerebro cuando ve tu marca, incluso antes que el nombre o el logo. Y cada color despierta unas sensaciones distintas. No es casualidad que muchos bancos usen el azul, que transmite confianza y seriedad, o que las marcas de comida rápida tiren de rojos y amarillos, que dan energía y estimulan. Esto no es magia ni una ciencia exacta, pero hay tendencias bastante claras en cómo nos afectan los colores. Tenerlas en cuenta te ayuda a que tu marca transmita justo lo que quieres, y no lo contrario. Elegir un color que choca con lo que vendes es un error que se paga, aunque a ti ese color te encante. Piensa qué quieres transmitir Antes de elegir ningún color, para y piensa qué quieres que sienta la gente cuando vea tu marca. ¿Quieres transmitir confianza y profesionalidad? ¿Cercanía y buen rollo? ¿Lujo y elegancia? ¿Energía y juventud? Según lo que quieras provocar, unos colores te van a servir mejor que otros. Este paso es el más importante y el que casi nadie hace. La mayoría elige por gusto personal, y ahí está el fallo. Tus colores no son para ti, son para tu cliente y para lo que quieres que tu negocio le haga sentir. Empieza por definir esa sensación y luego busca los colores que la transmiten, no al revés. Menos es más Un error muy común es querer meter medio arcoíris en la marca. Y casi siempre es mala idea. Las marcas que funcionan suelen apoyarse en muy pocos colores: uno o dos principales y algún tono de apoyo, poco más. Con eso sobra. Cuantos menos colores uses, más fácil es que la gente los asocie contigo y más limpia y profesional se ve tu marca. Cuando usas demasiados, el mensaje se emborrona y nada se queda en la cabeza de nadie. Elige pocos, pero elígelos bien, y sé constante con ellos en todo lo que hagas. Que combinen y se lean bien Una vez tengas tus colores, asegúrate de dos cosas prácticas. La primera, que combinen entre sí y no den dolor de ojos juntos. No hace falta ser experto: hay combinaciones que funcionan solas y otras que chirrían, y normalmente se nota a simple vista si algo no encaja. La segunda, y esta se olvida mucho, es que se lean bien. De poco sirve un color precioso si luego pones un texto encima que no hay quien lea. Piensa siempre en el contraste: que las letras se distingan del fondo con claridad, tanto en tu web como en tus redes o en un cartel. Un diseño bonito que no se entiende no sirve de nada. Sé constante en todos lados De nada sirve elegir unos buenos colores si luego cada sitio donde apareces tira por su lado. El verdadero poder del color está en la repetición: usar siempre los mismos en tu web, tus redes, tus tarjetas, tu local y todo lo que lleve tu marca. Esa constancia es la que hace que, con el tiempo, la gente asocie esos colores contigo de un vistazo. Piensa en las grandes marcas: reconoces muchas solo por su color, sin ver el logo siquiera. Eso no pasa por casualidad, pasa por usar los mismos colores durante años sin cambiarlos cada dos por tres. Y esto forma parte de algo más grande, que es tener una marca coherente, algo de lo que ya hablamos al contar la importancia del branding para tu negocio. No lo pienses demasiado (pero tampoco al revés) Un último consejo. Puedes volverte loco leyendo sobre psicología del color hasta el infinito, pero tampoco hace falta un máster para esto. Con tener claro qué quieres transmitir, elegir pocos colores que lo reflejen, que combinen y se lean bien, y ser constante con ellos, ya tienes casi todo hecho. Y si te atascas o quieres que quede realmente profesional, siempre puedes contar con alguien que se dedique a esto. A veces una pequeña ayuda al principio te ahorra muchos cambios después y hace que tu marca arranque con buen pie desde el primer día. Preguntas frecuentes ¿Cuántos colores debe tener una marca? Pocos. Lo ideal es uno o dos colores principales y algún tono de apoyo. Cuantos menos uses, más fácil es que la gente los asocie contigo. ¿Puedo elegir los colores que más me gustan? Cuidado con eso. Tus colores no son para ti, son para transmitirle algo a tu cliente. Elige según lo que quieras que sienta la gente, no solo por gusto personal. ¿Los colores influyen de verdad en cómo se percibe mi negocio? Sí, y bastante. El color es lo primero que percibe el cerebro y despierta sensaciones antes de leer nada. Elegir bien ayuda a transmitir lo que quieres. ¿Tengo que usar los mismos colores en todos lados? Sí, esa es la clave. La constancia es la que hace que la gente reconozca tu marca por el color. Usar los mismos siempre, en web, redes y todo lo demás. ¿Necesito un diseñador para elegir los colores? No es imprescindible para lo básico, pero si quieres que quede profesional y coherente, contar con ayuda al principio te ahorra problemas después. ¿Damos con los colores de tu marca? Si estás montando tu marca o sientes que sus colores no acaban de transmitir lo que quieres, en Mendizabal Studio te ayudamos a definir una identidad visual coherente que conecte con tu cliente. Colores, tipografía y todo … Leer más